Internet de los objetos (o de las cosas), IoT, RFID, Arduino y más (segunda parte)

Veníamos hablando de los objetos conectados, blogueadores « personificados ». Hoy, pondremos énfasis en los arduinos y en las plataformas que van surgiendo para que todos estos parlanchines se sientan en familia.

Massimo Banzi es uno de los cofundadores del Proyecto Arduino. Un arduino es una pequeña placa, semejante a una pequeña computadora, concebida para ser fácil de programar.

Lo más interesante es su característica específica: una chapita (computadorita, chip, etc) que permite que un objeto pueda ser fácilmente programable para cumplir una función que no era la preestablecida. Ponemos la chapita en una cafetera y ésta plancha la camisa.

Otro punto a su favor: es fácil de programar (o sea, decirle en “idioma computadora” a una cafetera, que planche una camisa) Porque lo que se estaba necesitando era que los no ingenieros (o especialistas informáticos) pudieran, también, llevar a cabo cierta tarea de programación o armado.

Más puntos a favor: es una plataforma abierta (el código fuente y el material son accesibles a todos). Solo el nombre lleva un copyright con el fin de defender una cierta calidad de los productos y de la concepción. Las explicaciones para que le digamos a la cafetera que planche una camisa están al alcance de todos. Imprimimos las instrucciones y listo.

Por todas estas razones, han sido especialmente los artistas quienes lo han adoptado. Posiblemente, porque esa era la pata que les faltaba. Debían siempre acudir a un técnico o especialista para ir más allá del mero diseño. Fueron los botánicos los primeros en publicitarlo o, al menos, los primeros ejemplos de Arduinos que nos han llegado: ponían sensores en las plantas para que nos “avisaran” cuándo tenían sed. Pero luego llegaron otros.

Vayamos poniéndonos serios.

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Un arduino es como una especie de base senku. Compramos chips programables o no. Y los programamos a través de la compu para “decirles” lo que queremos que ese objeto haga.

Chip + base + programación= arduino

“Esto ha sacado a la luz todo tipo de aparatos interesantes inventados por personas normales. El mundo del Arduino es un lugar donde la gente hace las cosas que uno haría si le dejaran inventar por sí mismo. Es un mundo donde la gente amarra cámaras digitales a globos meteorológicos para fotografiar el espacio. Un mundo donde el Arduino conecta máquinas de hacer pompas de jabón a internet para que produzcan burbujas cada vez que el programa detecta una palabra clave en Twitter”.

Veamos algunos ejemplos:

En este video, se pueden ver unos aparatitos que, en su origen son unidades para poner los viejos discos (floppy), devienen plataforma para emitir canciones de series o películas. Se logra porque adentro tienen un arduino programado para que cumpla esta función que no es la suya.

Cualquiera de los ejemplos que doy, lo encuentran on line:

µWave simple (ja), un microondas que no microondea nada sino que, más bien, mientras uno cocina, te elige videos de youtube que te entretengan mientras cocinás de verdad. El arduino está programado para esto y para que, al terminar el tiempo estipulado de espera, te envíe un tweet avisándote.

La lámpara de Alexandra Deschamps-Sonsino, una lámpara que es en realidad una “familia” de lámparas que permite que la gente vaya comunicando su llegada. Uno enciende la luz y esa info se “traslada”, y pequeñas lamparitas se prenderán en la casa de sus amigos. ¡Parece la batiseñal!

“El Arduino ha cambiado la forma en que podemos crear y construir objetos expuestos”, dijo Hélène Alonso, directora de exhibiciones interactivas en el American Museum of Natural History de Nueva York. “En el pasado, hubiéramos utilizado el 50 por ciento de nuestro presupuesto en los equipos que ahora han sido reemplazados con la simplicidad del Arduino”. Para los artistas y diseñadores, una de las mayores atracciones del Arduino es el costo. Un solo Arduino, que se puede utilizar para controlar un número de aspectos de una instalación en un museo, sólo cuesta $ 30.

Bastante hablamos ya del lugar de los wereables en el mundo de la Internet de los objetos. Así que acá pueden ver más ejemplos en museos, específicamente:

Una exposición en el American Museum of Natural History llamada “Brain: The Inside Story” utiliza un Arduino para calcular características del cerebro de una persona.

Captura
Un grupo de artistas canadienses utilizó el Arduino y una computadora barata llamada un Bug para crear una instalación interactiva para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010 en Vancouver. En el proyecto, denominado “That Space in Between”, paraguas fueron equipados con cámaras, y luego enviados alrededor de la Villa Olímpica para tomar imágenes de los asistentes. Las imágenes fueron re enviadas de nuevo a una gran escultura y se mostraban en pantallas pequeñas para que otros las vieran.

Peter Semmelhack, el fundador de Bug Labs, que hizo la computadora Bug, comparó el auge de las nuevas tecnologías digitales en el arte a la variación de estilos de pintura de pintores hace cientos de años: “Cuando se puede usar la tecnología como un pincel, vamos a ver a los artistas inventar nuevas formas de utilizar estas herramientas”, dijo. “Es muy emocionante que los artistas ya no necesiten de un posgrado en programación para crear impresionantes obras interactivas “.

“Las dos introducciones más importantes para el arte en los últimos 20 años han sido el Arduino y el Processing“, explicó Paola Antonelli, curadora del Departamento de Arquitectura y Diseño del MoMA. El procesamiento es un programa de diseño gratuito que se puede utilizar en un equipo tradicional para interactuar con un Arduino. Muchas obras de arte que aparecerían en una exposición llamada “Talk to Me” fueron creadas usando el Arduino y el Processing.

Por supuesto, cuando estos objetos empiezan a dispersarse, las empresas, empiezan a organizarse. Lo decíamos en la primera parte de este post. Veamos más ejemplos de plataformas, redes, programas, proveedores, etc.

Sen.se es una plataforma de comunicación para los objetos conectados que desea construir las bases de medioambientes inteligentes: las máquinas dialogan entre ellas pero también con los humanos. Este ecosistema permite hacer interactuar todo tipo de objetos comunicantes con la plataforma, con el fin de añadir nuevas funcionalidades y compartir sus datos. Una especie de “boutique » de aplicaciones para estos objetos comunicantes, neobjects, blogjets, etc.

En el post anterior, hablábamos de un mapa. Hoy, hablamos de un registro de los Smart objects, el Wireless Registry. La intención es siempre la misma: intentar “conectar” los objetos “conectables” y crear red, sirviéndose unos a otros. Si mi planta conectable necesita agua, que el proveedor de agua conectable llegue a mi conocimiento.

Limor Fried, director ejecutivo de Adafruit, empresa que vende Arduinos y otros componentes interactivos, dijo “Los artistas quieren crear piezas que interactúen con el espectador y el Arduino lo hace fácil”. El movimiento del hágalo usted mismo (DIY), del que hablaremos en breve, ha sido siempre el propulsor de este tipo de actividades: del hacedor que necesita más herramientas para no estar en continua dependencia de otro.

“Los hackers y geeks han estado haciendo esto durante años en la construcción de todo tipo de robots y experiencias interactivas, pero ahora se ha vuelto tan simple y barato que los artistas y diseñadores lo han adoptado, también.”

Google anunció una nueva plataforma de llamada Brillo, un espacio que conecta aparatos inteligentes. La plataforma se ejecutará en Android.

Asimismo, anunció Weave, un lenguaje compartido para la Internet de las cosas que le ayudará a los dispositivos conectados a comunicarse con los teléfonos inteligentes, la nube y viceversa. (Retomaremos este tema más adelante en relación al lenguaje “universal”).

El mismo estilo de plataforma presentó Apple, el llamado HomeKit que permite a los usuarios descubrir accesorios HomeKit en su casa y configurarlos, o crear acciones para controlar esos dispositivos.

Ya no hablamos de una simple plataforma o de una empresa. Esta vez, hablamos de una ciudad: Ámsterdam se convertirá en una ciudad conectada con el lanzamiento de una red de los objetos inalámbrica que permitirá a los objetos transmitir información entre sí. La cosa es así: la ciudad en su totalidad estará bajo una señal inalámbrica que la cubrirá de manera tal de tener “bajo su control” objetos que serán conectados y programados: los tachos de basura, los carteles, elementos de la vía pública, edificios, etc. La característica, posiblemente más interesante, es que fue creada por el trabajo de los ciudadanos (crowdsourcing) y lo hicieron en solo un mes y medio.

Lo que no podía faltar, el mercado… Compose es el mercado de la Internet de las Cosas. Una plataforma en la nube para que los desarrolladores puedan crear aplicaciones y lanzarlas al mercado rápidamente. COMPOSE (Collaborative Open Market to Place Objects at your SErvice) ha desarrollado y subido bibliotecas de software que se pueden descargar gratis desde su repositorio de open source, GitHub. El objetivo base de COMPOSE es conectar a los desarrolladores a las empresas y a los consumidores de una manera estandarizada.

IBM no podía ser menos así que lanzó ARM starter kit, una especie de kit for dummies, para principiantes, que permitirá crear nuestros propios dispositivos conectados al Internet de las Cosas.

Para terminar esta segunda parte (en la próxima hablarémos de Transparencia, vida privada y lenguaje universal), les muestro Contiki, otro sistema open source para agilizar la conexión y el encuentro de los Smart objects y la Internet y, por supuesto, las infaltables perlitas.

Continuará…

 

 

 

Actualizando con una noticia salida del horno. Se nos vendió Massimo Banzi…    Dalla collaborazione tra Intel e Massimo Banzi uno dei creatori della popolarissima scheda elettronica per fini hobbistici Arduino, nasce Genuino 101 (Arduino 101 negli Stati Uniti).

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