Redes sociales en los museos. Hoy, Twitter (primera parte)

Hay un tema que, en breve, desarrollaremos que es el de Transmedia. Uno de los ejemplos más interesantes y que, casualmente, guarda relación con el tema de los museos, es el caso de la serie The Spiral. No entraré en detalles, pero siento que un comentario de su creador Hans Herbots merece ser la introducción de este post sobre redes sociales:

“La principal lección que hemos aprendido de este proyecto fue que integramos las redes sociales demasiado tarde en nuestra estrategia de comunicación. Por lo tanto, perdimos muchas oportunidades para comunicar acerca de la historia”.

¿Cómo podríamos definir al Twitter?. Pues bien, es un espacio en el que se puede expresar una idea, un concepto, una opinión, en 140 caracteres. Esto significa que requiere de una gran reflexión antes de escribir (estamos hablando siempre del uso de esta plataforma en un contexto formal). ¿Esta característica le confiere limitaciones?. Ya veremos que no.

En literatura (que es lo que a mí me concierne) una de las cosas más difíciles de enseñar es a resumir, a sintetizar, a dar un resumen de, por ejemplo, una novela, un cuento, etc. Este ejemplo me va a servir para varias cosas.

Tomemos El Quijote: si yo lograra que un alumno me definiera el tema de este texto en 140 caracteres, les aseguro que, para mí, este alumno ha comprendido de manera más que suficiente El Quijote. No solamente eso. Aprenderá, en dos patadas, a elegir palabras claves. INDISPENSABLES para cualquier búsqueda y lucha contra la infoxicación.

Por qué digo esto. Primero, para referirme en especial a aquellos docentes que siguen insistiendo en la inutilidad de la tecnología como herramienta útil para explicar ciertos conceptos. Segundo, para explicar que uno no debe transpolar automáticamente un texto en una plataforma para decir que está trabajando “digitalmente”.

Volvamos al primer punto. El problema acá es del docente que no ha podido ser lo suficientemente creativo como para crear una consigna como esa. Hay que aprender a trabajar con estrategias y herramientas. La herramienta es una red social, la estrategia es elegir Twitter para explicar el concepto de síntesis.

Respecto al segundo punto, si yo como docente o un alumno responde “digitalmente” con un tweet por cada verso del Quijote, además de tildar seguramente la compu, no estaría entendiendo el concepto. No hay que hacer en la computadora lo que uno hace en el papel. Esa no es la cuestión. Ni yo ni el alumno habríamos entendido lo que es enseñar o aprender el concepto de reflexionar para lograr, en pocas palabras, una síntesis del argumento.

“Grandes” cosas se han hecho con esta red que pareciera sólo “llamar” a las cosas pequeñas y simples. Veremos, en un rato, dos ejemplos que, justamente, demuestran lo contrario. Uno es el caso de la Tate-Lichtenstein, el otro el del MOMA con toda una pregunta de reflexión, bastante amplia…

Otra de las características o gran creación, diría yo, es el #hashtag. Un hashtag es la etiqueta que elegimos para que todos los usuarios de Twitter la usen en una ocasión determinada de manera tal que con sólo buscar esa “etiqueta”, sepamos todo lo que los usuarios de la red han dicho, citado, comentado, etc. sobre ese tema. Veamos un ejemplo.

Ojo, si lo usamos incorrectamente también puede traer algunos problemitas…

Lo que, en definitiva, hace el numeral (#) es ordenar, es reagrupar contenidos, temas, etc.

La primera vez que se utilizó con este criterio (2007) fue en nombre de un empleado de Google, Chris Messina, lo utilizó en un mensaje de Twitter durante un BarCamp con el tuit “how do you feel about using # (pound) for groups. As in [msg]?”

En 2010, Twitter ya creaba el concepto de trending topics, listados con los hasgtags más utilizados. En 2014, el Oxford English Dictionary lo introdujo en su vocablo oficial.

Por qué decíamos “ojo”. Porque, como todas las cosas, si se abusa, no sólo se pierde el sentido sino que lo oscurece. Si ponemos, por ejemplo, muchos #, terminamos por no entender la frase. Es como si nos interrumpieran en la idea. Se pierde el hilo de la frase.

La elección de los hashtags también es importante. Igual que cuando pensamos en palabras claves. Esto, si estamos pensando en potenciales seguidores. Por supuesto que, a veces, el humor gana #voyaquebrarleunapiernaaquiennomeregaleunsaco, y a veces, identifica realmente a un grupo que ya tiene sus propios seguidores #viernesdíaparadormir. Imposible encontrar estos hastags o rastrearlos o seguirlos.

Todos los años, desde el 2010, se organiza el día del Ask a curator (pregunta a un curador). Esta frase es, justamente el hashtag. Una iniciativa en Twitter en la que los usuarios preguntan sus curiosidades a los museos y centros culturales de todo el mundo utilizando la etiqueta #askacurator. Este año, justamente, se celebra el día 16 de septiembre. Vayan agendando. Su creadora, Mar Dixon, da algunas pautas:

Uno puede preguntar lo que se le ocurra. Por ejemplo, ¿Qué se siente ser un curador?, ¿Cómo se decide qué mostrar? ¿Cuál es el objeto más “unique” en su colección? En ciertas ocasiones, no sólo responde el curador al que uno se ha dirigido sino que puede ser el curador de otra institución quien quiere participar y responder.

Con este sistema, y con este hashtag, lo que se logra es que los curadores, los museos, las galerías de arte y los centros expositivos de todo el mundo dediquen un día a contestar las preguntas que el público les realiza a través de Twitter para resolver las dudas y curiosidades que puedan tener.

Ya habíamos comentado, en el post sobre las selfies, el caso en el que los museos ponían, como hashtag #museumselfie lo que hacía que se jugara con este uso del Twitter que venimos comentando.

Todo lo que se dice en las redes se expone a una muy alta visibilidad llegando, en algunas ocasiones, a una viralización que no se lograría ni con un aviso en el subte.

Twitter_Usage_-_SpanishEn ocasiones, se supone que, como estamos hablando de un museo, redes como Pinterest (más visuales) podrían resultar más útiles. Ahí hay varios errores. Primero porque, según las estadísticas, Twitter tiene más convocatoria (ya hablaremos de esto). Segundo, porque a veces no estamos hablando de cuadros solamente, sino que tenemos otras preguntas que nos interesan que sean respondidas como las que acabamos de ver, para el día del ask a curator… o como el caso del Museo del Romanticismo que un día, decidió abrir las “puertas digitales” y dar a conocer información con su hashtag #Undiaen acerca de varios temas de “detrás de bambalinas”. Temas teóricos y aunque pictóricos…

Con este mismo criterio, y teniendo en cuenta la “relevancia” que los gatitos tienen hoy en las redes (al mismo nivel que los platos con comida o los piececitos, ya les llegará el turno…), ni cortos ni perezosos, crearon el hashtag #museumcats. Una vez más, esto permitió, gracias a las redes, que miles de museos se dieran el gusto de sacar a la luz cuadros enterrados en las bodegas o catálogos que, posiblemente, nunca hubieran sido recordados de otro modo. Si esto no es estrategia, la estrategia… ¿dónde está?.

SvegliaMuseo publicó lo que sugiere que hay que hacer (los do) y lo que no hay que hacer (los do not) al twittear. Intentaremos transcribir algunos. Pueden ver el listado completo en el siguiente enlace.

Lo que sí se recomienda:
Seguir a otros referentes para estar actualizado. Mirarse el ombligo no enriquece. Es importante recordar que uno de los objetivos principales de las redes es la interacción, el feedback. Según la configuración que elijamos, de hecho, la herramienta misma, “pispeando” lo que elegimos, nos recomienda a quiénes otros seguir. A veces, éstas son particularmente pertinentes y de otro modo, no llegaríamos. Las redes existen para crear “redes”, aunque esto suene redundante…

Por eso es muy importante, una vez que uno ha decidido usar Twitter, conocer el mejor modo de utilizarlo para poder sacarle provecho. Por ejemplo, yo uso Hootsuite que me resulta muy cómodo para organizar “listas” lo que me permite aunar, según temas, los diferentes usuarios. Hoy sólo quiero ver los tweets que hablan de… realidad aumentada. Pues bien, tengo un listado de twitteros que sólo utilizan el hashtag #RA. Esto me permite filtrar los otros tweets. Cuando uno tiene varios twitteros a los que sigue, el hashtag #museo se vuelve indomable. Hay que ir etiquetando de manera más fina y esto se logra, por ejemplo, con las listas.

La primera vez que utilicé el Twitter, no sabía muy bien si me “convenía” contestar, entablar conversaciones, etc. Pues la especialista en el tema, Vanina Berghella, me dijo: “siempre tenés que responder” (no estamos hablando de agresiones o comentarios que algún colgado siempre se manda), hablamos de intercambio. Tema que acabamos de comentar. No sólo porque implica agradecimiento, reconocimiento, enriquecimiento, etc., sino porque las estadísticas también se conforman con estas informaciones: “Tu tweet ha sido señalado como favorito por x cantidad de personas”. Toda esa información nos ayuda a saber mucho del que pregunta: qué interesa, con qué frecuencia, etc. El retweeteado es importantísimo porque es parte de este compromiso. De este estar de acuerdo y de ser parte de la viralización del “otro” al que hemos estado siguiendo.

Los do not, lo que no debe hacerse: entre ellos, me gustaría citar algo de lo que hablamos con bastante asiduidad. No trasladar automáticamente un contenido de una plataforma a otra. Justamente, cada plataforma tiene sus características que le dan su especificidad. Por ejemplo, hay varias noticias que yo subo a mi facebook que no subo a mi twitter. Porque son más personales, porque tienen fotos que se ven de otro modo y se desaprovechan, porque los 140 caracteres generan otro tipo de información, etc. Antes de duplicar una noticia, hay que reflexionar según cada plataforma. Por eso, de hecho, usar los servicios internos y automatizados de cada plataforma para crear tweets y publicar en otra plataforma, por ejemplo, mensajes de Facebook, generalmente, no sirven. Es esencial adaptar el mensaje (aunque lleve un poquito más de tiempo)…

El punto siguiente es un poco más “difícil” porque tiene que ver con un conocimiento más profundo de la herramienta. Ni se twittea todo el tiempo, ni se desaparece por largos períodos. Todo en su punto justo. Dentro de este punto, si nos ponemos minuciosos, podríamos pensar en horarios, por ejemplo, depende si uno tiene seguidores internacionales o no. Hay varias estadísticas del día elegido como mejor para twittear, del horario, etc. Porque cada vez que elegimos una plataforma, además, elegimos un usuario… les suena? (todos los posts sobre fidelización).

A veces, se crean cuentas de Twitter más que temáticas. Cuentas en sí mismas que redirigen la atención a un tema limitado. Es el caso del sitio web que muestra piezas de arte de la colección del MoMA. La cuenta respectiva es (@artoneforty). El propósito de ART140 es crear la comunidad artística más democrática y comprometida en el mundo. ¿Cómo?, respondiendo a la pregunta ¿cuál es el significado del arte?

Captura

Decía David Stocks, de la agencia POSSIBLE que trabajó junto al MoMA: “140 caracteres obliga a los participantes a limitarse a una simple opinión de lo que significa una obra de arte. Como Einstein dijo: ‘Si no lo puede explicar de manera simple, usted no entiende (el concepto) lo suficientemente bien’”. En este caso, podríamos agregar, si no puede sintetizar, no lo entendió bien. Cuando uno ha comprendido, en dos palabras, explicamos todo. “Cambiar el formato de la comunicación no significa sacar a los expertos de la foto, sólo significa nivelar el campo de juego. Sea usted un artista, un curador, un académico o una persona no experta, ART140 le pide que comunique de una manera que cualquiera pueda entender”.

El punto de partida para los tweets debe ser siempre lo que es relevante para su audiencia, que no siempre podría ser lo que es relevante para la institución. Obvio. A veces hay que hacer sacrificios como el simple hecho de aprender sobre tecnología porque sino los jóvenes no nos entenderían, leerían, comprenderían, etc. Pero de a poco.

A veces no hay tiempo y etc. Pues bien, recuerden que los tweets también pueden programarse….

Otro evento para señalar es el #museumweek que, este año, se llevó a cabo del 23 al 29 de marzo de 2015, primer evento cultural mundial en twitter (así se presenta). Este año, participaron 2825 participantes de 77 países. Es interesante que miren el sitio ya que, definitivamente, fue un evento con todas las características “físicas” y naturales de los mismos. Hubo conferencias, partenariatos, programación, etc. Vale la pena darle una estudiada y, eventualmente, empezar a participar. Pueden ser museos u otras instituciones culturales (galerías, fundaciones, etc.), por supuesto. Hasta este año, sólo participaban museos de Europa pero, justamente, al hacerse a través de twitter, era casi imperativo que participara el mundo para demostrar, justamente, que Internet y las redes traspasan fronteras.

El pdf. Con las instrucciones que recorrió el mundo contaba, entre otras cosas, con una de las actividades que más me llamaron la atención y que sigue con la línea de los ejemplos que veníamos viendo. Definir un tema para cada día (daremos ejemplos de algunos días):

Lunes, 23 de marzo #secretsMW
Presentar al público el día a día de la institución, lo que se cuece de puertas adentro o quizá algún secreto bien guardado.
Martes, 24 de marzo #souvenirsMW
Invitar a su público a compartir los recuerdos de su visita, ya sean objetos (fotos, imanes, tazas, libros, postales) o contactos y momentos memorables. Aproveche también la ocasión para destacar los productos estrella de las tiendas del museo.
Jueves, 26 de marzo #inspirationMW
Animar al público a ‘mirar’ a su alrededor y captar contenidos relacionados con su especialidad. El arte, la ciencia, la historia, la etnografía…nos rodean dondequiera que estemos. Y gracias a los smartphones, la creación está al alcance de todos.
Sábado, 28 de marzo #favMW
¡Y lo que más nos ha gustado del museo es…! Animar a los visitantes a compartir sus contenidos favoritos mediante una foto, un vídeo o la aplicación Vine.

Interesante, ¿no?.

Hubo también, un evento particular dentro del evento “madre”, la cápsula del tiempo que archivará todos los Tweets emitidos sobre #MuseumWeek 2015 y que se cerró al final de la semana. Será exhibida en diferentes museos y se volverá a abrir en 2035.

Por lo que tengo entendido, de Argentina, participaron el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), Fundación Proa, el Museo de la pasión Boquense y el Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez de Santa Fé, el Museo Provincial de Ciencias Naturales “Dr. Angel Gallardo”, el Museo Provincial de Ciencias Naturales “Florentino Ameghino”, el Parque Arqueológico de Santa Fé y el Museo de Arte Contemporáneo de la Provincia de Buenos Aires (MAR) de Mar del Plata. Desde Bahía Blanca, los museos de Bellas Artes y Arte Contemporáneo.

No se preocupen, el pajarito aún tiene mucho para contar. Seguimos la semana que viene…

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